Annick F. presenta el Instituto OMMI en su parroquia, en La Courneuve

5/20/2017

Jornada mundial de las vocaciones, 14 de mayo 2017

¿Qué es un Instituto secular?

Es un instituto de vida consagra, masculino o  femenino, del cual los miembros viven, a veces donde están o donde la vida les lleva, en diferentes medios a través de su profesión y diversas situaciones de vida.

Los institutos seculares fueron reconocidos por la Iglesia en 1947. Tienen apenas 70 años; podemos decir que todavía es muy joven en la Iglesia.

Su misión específica, es decir la misma confiada por la Iglesia, es ejercer una presencia responsable y una acción transformadora en el interior de las realidades que encuentran, para volverlas más justas y más humanas.

Es el trabajo cual es el primer lugar de esta presencia activa, y también según las personas, el compromiso social, político, asociativo, la vida en el barrio o la parroquia, etc… y cuando llega la edad avanzada, toda la vida de jubilada!

Los miembros se reúnen regularmente para un apoyo mutuo, compartiendo un tiempo de vida fraterna, tiempo de oración, compartiendo situaciones vividas…

El Instituo secular Las Oblatas Misioneras de María Inmaculada fue fundado por el Padre Louis-Marie Parent, o.m.i., en 1952.  Somos unas 400 en el mundo, las más numerosas están en América del Norte,  también en América latina, en Asia, África y Europa.

Ellas ejercen toda clase de profesiones, profesores, secretarias, farmacéuticas, notarías, vendedora, etc…

En otros países, unas profesiones asombrosas, por ejemplo, en India, una oblata es jefe de una empresa de mujeres albañiles, para que estas mujeres puedan ganar lo necesario para vivir. 

Una Mauriciana, a Rodrigues, es directora de un centro agrícola, permitiendo a muchos jóvenes una buena reinserción social.

¿Que puedo decir como específico a las oblatas?

El fundador, Padre Louis-Marie Parent, o.m.i., miró la dificultad que tienen los humanos - y por consecuente también los cristianos - para  vivir bien. Formuló actitudes sencillas, pero permitiendo que la vida sea más agradable, más fraterna, nos invita a cultivar estas actitudes que son bienvenidas para todo cristiano.

Así dice: « Si la oblata piensa en Dios, si ella evita la crítica y la queja,  si está dispuesta a servir, si se aplica  difundiendo   alrededor  la paz, pues, su palabra, su corazón y  su consciencia serán instrumentos de caridad y  toda su vida se volverá oración ».

¡Parece elemental… pero nunca puede darse por sentado!