Las oblatas se alegan: en Canadá

7/7/2017
 

Hace 65 años, el 2 de julio 1952, el instituto fue fundado en Canadá por Padre Louis-Marie Parent, oblato. Por eso, Oblatos, miembros del Instituto secular Voluntas Dei, Voluntarios de Dios y miembros de la “ Amical 5-5-5” respondieron a la invitación de las oblatas, reuniéndose para celebrar en la basílica Nuestra Señora del Cabo, el 1ro de julio 2017 en Trois-Rivières.
He aquí el discurso de la presidenta:

PALABRAS DE LA PRESIDENTA EN EL
65to ANIVERSARIO DEL INSTITUTO SECULAR
LAS OBLATAS MISIONERAS DE MARÍA INMACULADA
BASÍLICA NOTRE-DAME-DU-CAP
1 DE JULIO 2017

​El Instituto festeja sus 65 años, podemos estar orgullosas de ello. Gracias al Padre Louis-Marie Parent, fundador del Instituto quien puso todo a la obra para hacer de nosotras un Instituto capaz de estar en el corazón del mundo viviendo una consagración total a Dios y un 5-5-5, muy formador espiritualmente. A veces hemos conocido tiempos difíciles, pero habiéndolos vivido gracias a la fuerza, el coraje y la generosidad de nuestras pioneras y de cada una de nosotras, el Instituto ha proseguido su camino. Queremos señalar pues el 65to aniversario de vida oblata de seis de nuestras pioneras. Nuestras cálidas felicitaciones a Reine-Aimée Welsh, Cécile Béliveau, Louisette Bouchard, Aurélie Boudreau, Cécile Côté y Doris Plourde. Muchísimas gracias a estas oblatas de la primera hora. En ese tiempo, tener confianza en una nueva forma de vida consagrada, tal como un instituto secular, no era fácil. Varios padres dudaban al ver partir a sus hijas a un instituto naciente que buscaba aun su camino. 

 

El encuentro de hoy se ha querido que sea familiar. El tema que hemos escogido está inspirado del Papa Francisco “Mirar al pasado con gratitud, vivir el presente con pasión, y abrazar el futuro con esperanza”. ¿Qué vienen a decirnos estas tres invitaciones?

   

Mirar al pasado con gratitud

Hemos celebrado juntas señalando los aspectos familiar y espiritual, extraídos de la misma raíz, la de la fundación de los Oblatos, hace 200 años. La primera fuente espiritual de la familia viene de San Eugeno de Mazenod.

Nuestro Instituto, Las Oblatas, comenzó el 2 de julio 1952, con el Padre Parent, un misionero oblato, que se aplicaba en reconocer la voluntad de Dios y a vivirla. Quiero señalar también el servicio del Padre Roger Gauthier quien durante los años 1957 a 1967 contribuyó ampliamente a la espiritualidad y a la vida del Instituto. En 1958, el Padre Parent fundó el Instituto [secular] Voluntas Dei, nuestros hermanos jóvenes. En el transcurso de los años, él hablaba a menudo de la espiritualidad común a los dos institutos que él fundó, así como del momento presente, convertido en uno de sus temas, muy reconocido. Rápidamente, después de la fundación de nuestro instituto se formó un grupo asociado, los Voluntarios de Dios, quienes se comprometen a vivir las 5 actitudes de vida evangélica. Y luego, hace unos quince años se formó el grupo “Amicale 5-5-5”, quien entre otras cosas, “contribuye a la construcción de un mundo más justo y más fraterno”. Los rasgos comunes de estas familias, de estos grupos, parten de San Eugeno de Mazenod. La Virgen María, la vida misionera y apostólica hasta el confín del mundo, particularmente en los medios desfavorecidos y una espiritualidad centrada en la caridad son características que se encuentran en cada uno de nuestros grupos respectivos.

Vivir el presente con pasión

El Papa Francisco, escribiendo a todos los consagrados en noviembre del 2014, decía: “… haceos presentes con decisión allí donde hay diferencias y tensiones, y sed un signo creíble de la presencia del Espíritu, que infunde en los corazones la pasión de que todos sean uno (cf. Juan 17, 21)”.

La pasión hace a menudo olvidar el tiempo real para que el mundo sea más bello, más verdadero, mejor. Me hace pensar en el momento presente. Aquí dejo hablar al Padre Parent. “Si guardas el momento presente como un bien, no lamentarás el pasado, no te inquietarás por el futuro, actuarás lo mejor posible hoy”.

Hacer lo mejor posible en el día de hoy quiere decir: … “que jamás un minuto de mi vida será más importante que el momento presente”. “Vivir el momento presente, es estar atento a los que nos rodean, es leer lo positivo, la verdad en lo profundo de los acontecimientos, es aprovechar el tiempo, es enriquecer nuestros valores esenciales”[1], en todo momento, a nivel de nuestro ser y de nuestras acciones. Dicho de otra manera, estos valores los encontramos en las constituciones de las Oblatas y de los Voluntas Dei.

Vivir el presente con pasión, es la transformación del mundo hoy y ahora y a la cual cada uno y cada una de nosotros está convidado a través de todas las situaciones.

Abrazar el futuro con esperanza

“No tengas miedo, que yo estoy contigo” (Jr 1,8). “La esperanza [de la que habla el Papa Francisco] no se basa en los números o en las obras, sino en aquel en quien hemos puesto nuestra confianza (cf. 2 Tm 1,12) y para quien ‘nada es imposible’ (Lc 1,37). Esta es la esperanza que no defrauda y que permitirá [a las oblatas y a otros grupos representados aquí, seguir escribiendo otras páginas de su historia futura …]. El Espíritu Santo nos conduce para continuar haciendo cosas grandes con nosotros”[2].

La presidenta con ex-presidentas

El Padre Normand Provencher nos habló de pistas futuras. Una conferencia muy interesante, que llama fuertemente a la esperanza. Una cosa es cierta, cualquiera que sea nuestra misión, la de nuestro grupo de pertenencia, necesitamos considerar el futuro con esperanza, la que Dios deposita en nuestro corazón a fin de transformar el mundo. Nadie conoce el futuro, por mucho que se puedan tener grandes deseos. Pienso particularmente en las oblatas. En 2010, nuestro Instituto decidió la regionalización. Tenemos 5 regiones terrestres y una región celeste donde el Padre Parent y 311 oblatas fallecidas en el transcurso de estos 65 años, nos piden que no temamos el futuro, que acojamos los cambios con una mirada positiva, que esperemos una profunda revitalización de nuestros puntos de anclaje: consagración secular, carisma, misión, espiritualidad que incluye nuestro célebre 5-5-5, equipo de revitalización…

En 2014, el Papa Francisco dijo a los institutos seculares italianos: “Estáis en el corazón del mundo con el corazón de Dios”. Estar en el mundo, transformarlo, pero no de cualquier manera. ¿Cómo se expresa el corazón de Dios en nuestras dos regiones de América del Norte? Quizás ya no estemos en edad de correr por los grandes espacios, pero todavía estamos en edad para dar testimonio de Dios, de manifestarlo en nuestras formas de ser y de hacer. A través de nosotras, cerca de nuestro prójimo, el corazón de Dios se expresa en todas las edades. Toda situación nos invita a actuar con el corazón de Dios, presente en cada uno y cada una de nosotros. Las periferias del Papa Francisco nos invitan a salir de nuestra casa, a veces está muy cerca, permaneciendo a la vez desconocidas.

Hace algunas semanas Pentecostés nos recordaba que los dones de la gracia son variados, pero es el mismo Espíritu. Los servicios son variados, pero es el mismo Señor. Las actividades son variadas, pero es el mismo Dios quien actúa en todo y todos. A cada uno y a cada una está dada la manifestación del Espíritu con vista al bien (1 Co 12, 4-7, Misa de Pentecostés). La fe en esta palabra de Pablo a los Corintios no hará capaces de dar pies y manos a la esperanza, a través de una verdadera presencia en el corazón del mundo, con el corazón de Dios, sin olvidar el momento presente.

¡Feliz fin de día!

Denise Desrochers
Presidenta

1 de julio 2017

[1]  PARENT, o.m.i., Louis-Marie, El momento presente, 1999, páginas 25 y 27.
[2]  Papa Francisco, Carta apostólica a todos los consagrados con ocasión del Año de la vida consagrada, 21 de noviembre 2014, no. 3.